El mar de nubes y los alisios de la Isla de Gran Canaria

Por Esteban Cabrera Mendez

Las Islas Canarias están bajo el dominio de los vientos alisios procedentes del flanco oriental del anticiclón de las Azores. Estos vientos son muy constantes y tienen una velocidad regular de 20-40 km/h, y una componente que varía entre el E y el NE. En verano tienen una frecuencia de hasta el 90%, mientras que en el invierno esta proporción se reduce al 50%. A veces esos vientos pueden llegar a ser fuertes con rachas cercanas a los 75 km/h debido a la cercanía de una borrasca térmica instalada sobre el continente Africano.

El rasgo más interesante de estos vientos es su estratificación en dos capas, una baja y húmeda y otra alta y seca. Esta circunstancia genera una inversión térmica de límites variables, y cuya consecuencia más llamativa es la aparición de un "mar de nubes" en las vertientes orientadas a los vientos dominantes, estando despejado en el resto de las zonas. El mar de nubes crea un efecto invernadero que contribuye a la estabilidad térmica de las zonas bajas y gracias a la inversión térmica, impide el ascenso de la humedad en las capas altas. En las capas bajas de la atmósfera tienen un elevado índice de humedad relativa, sobre todo entre los 500 y los 1.500 metros. Este índice de humedad puede llegar al 100% y aún sin provocar la precipitación, puede dar lugar a lo que se llama "lluvia horizontal".

Prueba de ello son estas fotografías donde la inversión varía, formando a veces cascadas de nubes debido al relieve de la propia isla. Las dos primeras fotos son del día 26-12 desde el mirador de los Pinos de Gáldar, al oeste de la isla, a unos 1100 msnm.. La tercera fue tomada desde la cumbre a unos 1400 metros el 10-2. La cuarta imagen es del amanecer del día 27-10 en la costa de Arinaga con la altura de la inversión mucho más baja y con cielo despejado, mirando hacia el sur.

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En algunas ocasiones en zonas altas de la atmósfera suele soplar el viento en dirección contraria, aunque los alisios este soplando en superficie. Cuando sucede esto suele llegar nubosidad media y alta, como se ve en la quinta y sexta fotos, tomadas en Agüimes al sudeste de la isla el 1-2, la primera desde el mirador de las Cruces, en dirección suroeste, y la siguiente desde el Cruce de Arinaga. En ambas se ve una línea de Ac sobre el Roque Aguario, símbolo natural de Agüimes.

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También los frentes polares llegan hasta aquí, cuando el anticiclón de las Azores está retirado al sur y hacia el centro del océano. Esto supone, siempre, la llegada de lluvias más o menos intensas que caen en la vertiente opuesta a la de los alisios, ya que los vientos tienen una componente N-NW, pero también llegan con componente NE inestables o incluso DANAS, que a veces dejan grandes cantidades de lluvia en poco tiempo.

Las fotografías séptima y octava son de dobles arcoíris también hechas al sudeste. La primera desde el pueblo de Temisas el día 16-5 y la segunda desde Ingenio a 28-12.

La novena fotografía muestra la formación de un Cumulonimbus Arcus desde Maspalomas, al sur de Gran Canaria, que dejó rachas de vientos fuertes, tormentas y lluvias debido a una DANA que nos llegó desde el SW y que afectó de forma desigual a varios puntos de la isla. La imagen fue tomada el día 3-11.

Ocasionalmente también se pueden presentar borrascas del SW. Estas depresiones afectan en su flanco Este, y suelen dejar fuertes vientos y lluvias torrenciales, siendo éstas las más peligrosas y destructivas.

En la última fotografía se puede ver unas grandes lenticulares por la cumbre limadas por el fuerte viento existente en aquel momento. Esta fotografía se tomó el día 10-12 desde Tejeda.

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